Lectura comercial profunda.
Antes de proponer dirección, hay que entender la dirección actual. La inmersión revisa la operación tal como existe: oferta, mercado, canal, conversión, equipo y números.
Conversamos con líderes y, cuando aplica, con clientes reales de su empresa. Revisamos métricas comerciales, mensajes que han funcionado, productos que han fallado y decisiones que están frenando crecimiento. Esta etapa no genera presentaciones bonitas; genera claridad sobre dónde está el problema.
Qué se entrega
- Mapa comercial actual
- Entrevistas a liderazgo y equipo clave
- Lectura de mercado y competencia
- Hipótesis iniciales de bloqueo y oportunidad